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Las vacunas contra el Covid

Ya se está despidiendo este año, donde la mayoría de la población mundial prefiere guardar en su mente para no salir nunca más, provocado por la pandemia del Coronavirus. Con la salida al mercado de vacunas que podrían romper este ciclo, ya se estarían repartiendo en los países más afectados

El estreno de las vacunas que prometen detener el avance del COVID – 19 y así volver a la normalidad. Enfermedad que empezó a aflorar a principios de este año e hizo que la mayoría de la población mundial se refugiara en sus casas. Hasta la fecha el virus ha afectado a más de 80 millones de personas. Dentro de la gama de curas que prometen acabar con el Coronavirus se encuentran: 

Pfizer, de los laboratorio de la empresa del mismo nombre y BioNTech; Sputnik V, la vacuna fabricada en Rusia, ha sido una de las primeras en salir y es distribuida en Emiratos Árabes, India, Venezuela y Bielorussia; La vacuna de Oxford junto la empresa farmacéutica AstraZeneca, quienes han tenido un inicio dudoso al salir al mercado, ya que de entre todas las vacunas ha sido con la menor efectividad, pero en pruebas recientes en Reino Unido, Brasil y Sudáfrica han podido demostrar lo contrario y por último la propuesta creada por la empresa de experimentación biotecnológica, Moderna, el cual ha tenido la gracia de contar el apoyo de Estados Unidos y China (dando muestras del virus) para realizar su vacuna, además de ser la opción principal del país.

Cómo funcionan

Las vacunas hechas por Pfizer y Moderna tienen el mismo principio, con algunas diferencias en su conservación y periodo para inyectarse, ya que en la gran mayoría de esta medicación requiere una segunda dosis. El método usado trata sobre ocupar el ARN mensajero para sanar al paciente con el virus. Lo que hace esta cura en el cuerpo al inyectarse es introducir ARN mensajero (ácido ribonucleico) al  organismo con el fin de crear una respuesta inmunitaria contra el COVID por medio de proteínas que son las mismas con la que se alimenta este virus la proteína “SPIKE”. Al inyectar el ARN mensajero, su objetivo es crear esta misma proteína para así hacer reaccionar a las defensas de nuestro cuerpo, en consecuencia los linfocitos (glóbulos blancos) verán a “SPIKE” como un agente extraño y eventualmente eliminarlo del organismo, con ese proceso se busca que el sistema inmune reconozca el Coronavirus y sepa reaccionar ante el.

Las complicaciones que podrían existir con estas dos vacunas serían con algunos efectos secundarios que se han registrado como reacciones alérgicas o que dicho tratamiento no es compatible con las personas que tengan algún tipo de relleno cosméticos.  

Otro método existente es la manera que ocupa la vacuna Rusa, Sputnik V, y  Oxford/AstraZeneca que ocupa un sistema de vectores adenovirales ocupando los mismos componentes del virus en contra suya. 

El proceso se basa en ocupar una versión debilitada del Coronavirus sin el elemento que causa la infección (la capacidad de crear proteínas por sí mismo, por eso necesita colgarse de nuestro organismo y para están esas “espinas” que les da el nombre) y en su lugar colocar el código genético de otro virus no dañino para el cuerpo. Por eso con esta vacuna son dos sesiones de inyecciones, con la primera se inserta el virus modificado (el vector adenoviral) y la segunda dosis vacunación con otro vector para estimular a los linfocitos. Con esto se busca que las defensas del cuerpo reaccionen y ataquen el COVID, en consecuencia el organismo genera inmunidad contra el virus a largo plazo.

La llegada de las vacunas a Chile

Como si fuera un regalo de navidad la vacuna de Pfizer llegó el jueves con la primera en recibir la cura contra el COVID – 19 la enfermera, Zimena Riquelme, del Hospital Sótero del Río. Asimismo el medicamento se empezó a distribuir en los centros médicos, específicamente el Hospital Metropolitano, la Posta Central y el Hospital de San José para tratar al personal médico de esos lugares, esto gracias al desempeño que estos establecimientos han llevado este año con esta pandemia.

La carga que arribó en Chile cuenta con 10.356 cajas con 195 frascos cada una lo equivaldría a 2.020.005 recipientes con la cura, lo cual se traduce en 10.100.025 dosis, es decir cada frasco con la cura sirve para 5 pacientes.

La solicitud para enviar dichas vacunas al país van con la condición de estar eximido de una revisión de calidad por parte del Seremi (Ministerio de Salud) y que solo va ser administrada a los pacientes mayores de 16 años, aunque si la vacuna enviada no es de la calidad esperada la empresa Pfizer tendrá que tomar la responsabilidad por la daños generados.                    

   

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